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Requiem por la bailarina de una caja de música

Entrevista en el periódico EL DíA

Entrevista en el periódico EL DíA
ENTREVISTA -
José Ramón Gómez —Autor de Réquiem por la bailarina de una caja de música—

«A la gente le llama la atención lo que hay debajo del felpudo»

AYER. CIUDAD REAL

—Réquiem por la bailarina de una caja de música. Sugerente título para una novela.          
—La verdad es que no tiene nada que ver con música, ni con una bailarina, sino con la simbología que encierra. En la novela hay una muchacha a la que hay que utilizar como personaje y que muere después de ser violada. El título hace referencia a esta muchacha que es como una bailarina en una típica caja de música, muy bonita, muy bella, pero atrapada dentro de ella. Es a través de la historia como se va desvelando cuál es la caja de música que la atrapa. 

—¿De dónde surge ese interés por la novela negra?

—Encontrar el origen es difícil, pero siempre me ha gustado escribir. Desde pequeño, como casi todo el mundo, escribía mis historias y mis fantasías, pero poco a poco comencé a escribir como amateur haciendo críticas y reseñas de libros que me apasionaban y a la gente le fue gustando. Así surgió la idea de escribir algo más, de ir elaborando y relatando alguna historia más hasta dar forma a Réquiem por la bailarina de una caja de música. Siempre tuve claro que si alguna vez escribía algo sería una novela policial.

—Si hay algo que llama la atención de esta novela es que está ambientada en Ciudad Real en 1925. ¿Qué le llevó a escoger esta época y este lugar?
—Hay un motivo bastante arraigado que es mi abuelo. Tiene 99 años y desde pequeño a mis hermanos y a mí nos paseaba por Ciudad Real y nos contaba cosas que nosotros no veíamos, como que estaba amurallada o que enfrente de San Pedro estaba la cárcel. A nosotros nos resultaba difícil verlo, pero nos lo imaginábamos. Así pues, uno de los objetivos de esta novela era hablar de Ciudad Real. Entre que quería hacer una especie de homenaje a mi abuelo y que de alguna manera tengo cierto apego a Ciudad Real y que me gustaría que la gente conociese la historia de esta ciudad fui elaborando la novela. Además, me di cuenta que en esa época Ciudad Real era un punto interesante. Estaba el Cuartel de la Misericordia, el de los militares, con una vida interior muy álgida, o la historia del general Aguilera, que se oponía al régimen de Primo de Rivera. Desde luego, hay una serie de historias muy interesantes para contextualizar la novela que quería. El protagonista es un periodista, ya que en la novela negra si no es policía o detective, el protagonista tiene que ser alguien que llegue a muchos sitios, y ahí está esta figura. Aunque en aquella época Ciudad Real contaba con iniciativas en cuanto a diarios, finalmente decidí por inventarme un periódico, al que llamé La Gaceta. Con ello también he querido hacer un pequeño homenaje a la figura del periodista dentro de este tipo de novela.     

—¿Cómo logra José Ramón Gómez mantener la intriga hasta el final de la obra?
—En los primeros capítulos se destapa ya un poco la historia. El misterio comienza ya en el capítulo inicial. Además, Joaquín Córdoba, el protagonista, tiene una característica y es que en cuanto a salud es bastante débil, sufre una serie de desmayos y ausencias, lo que me ofrecía a mí mucho juego para que, en esas ausencias, la historia fuese transcurriendo sin que él se enterase. Así consigo un poco mantener el misterio y el enigma.

—¿En qué se inspira para dar vida a todos los personajes de esta trama?

—Uno de los personajes lleva el nombre de mi abuelo porque quería hacerle un homenaje por las cosas que me contaba y por su época, de ahí que él sea mi inspiración directa. Luego hago muchos guiños a mi familia y al entorno de Ciudad Real. Prueba de ello es que nombro a mucha gente conocida de aquí, algunos políticos, gente actual que conozco. No obstante, algunos nombres que pudieron existir, los he modificado. Desde luego, no considero que sea una novela histórica, mi objetivo no era ése, si lo hubiese querido hacer me habría atenido al rigor de los hechos.  

—¿Y qué tiene de real y al mismo tiempo de ficticio esta novela?
—De real tiene el entorno, fundamentalmente es una Ciudad Real que he intentado ajustarla a la supuesta realidad que he investigado. La historia es ficcionada, hay detalles, sale el alcalde de la ciudad en esos momentos, pero también una fábrica de cerámica donde se desarrollan bastantes acontecimientos que existieron.

—Réquiem por la bailarina de una caja de música es una novela corta en la que se entremezclan avatares de prostitutas, sotanas, anarquistas... ¿Va dirigida a un público en concreto?
—Está abierta a todo el mundo, pero como en casi toda novela negra hay una crítica social, de determinados estamentos,... En 1925 Ciudad Real era un contexto casi feudal, a pesar de que en Europa estaba revolucionando todo a nivel del movimiento obrero, de la política... Aquí hay cierto movimiento obrero, pero éste es muy pequeño. La Iglesia sigue teniendo todavía mucho poder, el 80% de la gente trabajaba en el sector agrícola, industria había muy poca, y la que había estába en manos de los poderosos, de ahí que haya ese deseo del movimiento obrero, de rebeldía de alguna manera. Pero a mí me gustaría que la gente leyese esta novela bajo su prisma. Desde luego mi objetivo era darle a conocer a la gente de Ciudad Real un pedazo de posible historia.   

—¿Por qué una novela escrita en primera persona?
—Salvo dos partes de la novela, el resto está escrita en primera persona. Empecé utilizando la figura del narrador omnisciente, pero me di cuenta que perdía contenido emocional, por eso lo transfiguré a primera persona. Así ganaba en contar sentimientos y sucesos, pero me limitaba a los ojos del protagonista. Así que también añadí el diálogo.

—Después de esta primera incursión en el mundo de la novela, no sé si tiene ya puesta la mente en otra historia.
—La mente y el papel. Tengo ya bastantes hojas escritas de la segunda historia. Mi objetivo es el de hacer una trilogía a nivel personal. La primera novela ha sido un homenaje a mi abuelo, a su época y contexto. La segunda está ambientada en los años 50 y 60, también parte de ella en Ciudad Real, y con la que quiero rendir un homenaje a la época de mi padre. Si consigo sacarla adelante finalmente y me queda tiempo para hacer otra, esa tercera novela la contextualizaré con una época más acorde a mi tiempo.  

—El boom que la novela negra está adquiriendo en los últimos meses ha alcanzando límites insospechados. ¿Qué tiene este género que tanto éxito está cosechando?
—La novela negra o la novela policial siempre ha sido un género muy popular. Desde luego, la crítica social es algo permanente en esta literatura, quizás ahora en época de crisis a la gente le llama más la atención lo que hay debajo del felpudo y quizás este tipo de literatura resalta. Aparte siempre habrá fenómenos como el de Stieg Larsson, en el que los más contentos ahora mismo son los editores y libreros que están vendiendo mucho. Pero el peligro que corremos es que todos quieran leer autores suecos o parecidos al fenómeno de Milenium y se olviden de que, afortunadamente, en España y en el contexto mediterráneo construimos muy buena novela negra y policial que no se conoce tanto, pero que tiene mucha crítica social por debajo, que tiene muchos personajes que no son héroes superpoderosos, sino que son personas reales a los que le duelen los golpes.

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PILAR A. PUENTES
Pilar A. Puentes
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