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Requiem por la bailarina de una caja de música

La jornada de la Escuela Julián Besterio detallada por Alicia Platas

Otros lugares, otros sonidos, otras miradas. Escribir fuera de Madrid o Barcelona

Esta conferencia tuvo lugar el jueves 27 de mayo de 2010 a las 19:00 horas, dentro del ciclo “Encuentros en negro 2010 en la Besteiro” de la Escuela Julián Besteiro de Madrid. Pedro González Padilla, director gerente de IFES, presentó el acto y las próximas conferencias del ciclo que encontrareis al final.

Paco Camarasa recuerda que es el 116 aniversario del nacimiento de Dashiel Hammet y presenta la temática del encuentro: ¿Hay vida fuera de las dos grandes potencias editoriales, Madrid y Barcelona? Queremos revisar otras miradas, otros sonidos, contemplar la creatividad actual del género inventado por Poe.

Introduce a José Javier Abasolo, el primer español que figura en el “Dictionnaire des littératures policières”. Paco está convencido de que se llama García de primer apellido. Publicó su primera novela “Lejos de aquel instante” gracias a un premio de Prensa Canaria (actualmente es la editorial Alba que sigue publicando novela negra de calidad como a la autora francesa Dominique Manotti). Ha seguido publicando una o dos novelas por año y ha ganado más premios, como el García Pavón. Bilbao es su escenario principal.

Abasolo, que defiende con una sonrisa su apellido, es lector de Chandler y Hammett. Se focaliza en Bilbao porque le parece más sincero. No cree que los escritores que sitúan sus tramas en lugares ajenos puedan conocer a fondo el alma del país.

Luego presenta a José Ramón Gómez Cabezas, autor de Ciudad Real, allí ha ambientado su novela “Réquiem por la bailarina de una caja de música”, en 1925, un escenario y época poco habituales en el género.

José Ramón nos cuenta que gracias al AVE y al equipo de balonmano su ciudad es cada vez más conocida. Su novela es un homenaje a su abuelo que les llevaba de pequeños de paseo mientras les contaba historias sobre su muralla, la cárcel (que ahora es Hacienda), con sus presos cantando saetas. Estos recuerdos estimularon su fantasía y los guardó en su cabeza hasta que revivieron al decidirse a escribir. Su novela comienza cuando un guardabarreras, buscando un sitio para hacer sus necesidades, descubre un cadáver. Ha tenido muy buena acogida en su ciudad.

Camarasa presenta a Jerónimo Tristante. Publicó su primera novela “Crónica de Jufré” en 2003. Abordó la novela histórica con “El rojo en el azul”, la historia de un republicano que formó parte de la División Azul. Tiene una serie protagonizada por Víctor Ros, detective que comienza sus andanzas en Madrid, visita Córdoba en su segunda novela y la última, “El enigma de la calle Calabria”, se desarrolla en Barcelona. A Paco le llama la atención que sea un murciano quien recreando un folletín del siglo XIX nos conduzca por estos lugares. El autor ha escrito también “1969”, una novela terrible sobre un periodo terrible.

Tristante dice que en Murcia son muy provincianos, no valoran lo propio, cualquier cosa de Madrid les parece mejor. El resto de España muestra un desconocimiento tal que hasta le han llegado a preguntar si allí hay semáforos. Hasta su séptimo libro, “1969” no se atrevió a escribir una novela ambientada en su ciudad.

Camarasa bromea sobre el hecho de que en Galicia no se haya escrito más novela policíaca. “Ojos de agua”, la primera novela de Domingo Villar, fue un gran comienzo: con una manera original (y dolorosa) de matar y una pareja tipo Holmes y Watson descubriéndonos la geografía de Vigo.

Villar nos cuenta que Galicia es su paraíso perdido y su manera de volver es mediante sus libros. Escribe sobre crímenes para hablar de otras cosas. Debajo del papel de regalo en que está envuelta la novela hay más cosas, por ejemplo el amor a la tierra. Vigo es la localidad que más ha crecido de Europa. En poco tiempo ha pasado de ser un pueblo de 12.000 pescadores a ser una ciudad de 450.000 habitantes. Una población que crece tanto se deja algo por el camino, principalmente a la gente mayor. Los irlandeses, sicilianos y gallegos han abandonado sus países, pero también se han movido del interior a las costas dejando atrás sus familias. Por eso muchos niños se criaron sin abuelos, por eso en Vigo se tiene un acento diferente que él se esfuerza por no perder. Escribe en gallego y castellano, disfruta traduciéndose y limpiando el texto. Cree que su lengua tiene una sonoridad especial, musical.

Tras las presentaciones Paco Camarasa lanza su primera pregunta: ¿Cómo se consigue publicar la primera novela?

Tristante no conocía ningún editor. Al principio fue atrevido, envió su original a Planeta y otras importantes, se lo devolvieron tantas veces que terminó haciéndose amigo del cartero. Su respuesta era como la de las mujeres cuando cortan: no es por tu culpa, soy yo. Presentó “Crónica de Jufré”, que trata de un viaje en el tiempo a la época medieval, a una editorial pública, Editora Regional de Murcia y le gustó a una secretaria que insistió a su jefe para que la leyera y publicara. Con “El rojo en el azul” consiguió un agente, al que agradece dejar de hacer fotocopias. Cuando presentó el proyecto de “1969” a su editorial actual lo rechazaron. Escribió entonces “El enigma de la calle Calabria” presentó las dos novelas y finalmente consiguió que publicaran ambas.

José Javier Abasolo envió su primera novela a varias editoriales. Ganó un premio y la editorial que lo convocaba publicó su primera y segunda novelas. Sus editores actuales son de San Sebastián, lo que tiene mucho mérito siendo él de Bilbao. Su problema es que su editorial publica y distribuye preferentemente títulos en euskera. José Javier les ha ocultado que dos de sus anteriores editoriales han desaparecido.

Gómez Cabezas sólo ha publicado una y tenía prisa porque quería que su abuelo, que hace poco cumplió 100 años, la viera publicada. La presentó a la editorial Biblioteca de Autores Manchegos pero fue rechazada. Tras presentarse a varias editoriales y premios como el García Pavón le presentaron a un editor de Toledo (Editorial Ledoria) que la publicó en 2009. Las pasadas navidades se la regaló a su abuelo y cuando le preguntó al cabo de una semana si ya la había leído, le contestó que dos veces.

Domingo Villar escribió su primera novela en gallego y la presentó a las dos editoriales gallegas más importantes: Galaxia y Xerais. La tradujo al castellano y la envió a cinco editoriales. Todas le respondieron que la querían publicar y se decidió por Siruela. Se publicó a la vez en gallego y castellano y ambas ediciones se vendieron bien. Villar dice ser un fuera de serie incumpliendo plazos y su editorial no le agobia, le deja trabajar a gusto.

La siguiente pregunta del moderador fue ¿por qué unos tienen personajes habituales y otros no?

Domingo Villar cree que escoger un policía para hablar de crímenes es natural. La señorita Fetcher (que a Tristante le resulta, de coña, muy atractiva) le parece tremendamente gafe con tantos asesinatos sucediendo a su alrededor. También es normal que los policías vayan en pareja. Cuando terminó su primera novela sintió que le caían bien los personajes, pero aligeró 40 páginas de sus vidas, por eso la segunda es más larga. Sabe que sus lectores compran sus novelas por ellos, no por su autor. Una novela es un territorio oscuro y es bueno adentrarse de la mano de un amigo. Piensa en las series como en una gran novela. El sabe que les va a ocurrir a sus personajes aunque no conozca el resto de la trama.

Jerónimo Tristante cree que cuando te enganchas a una saga le coges cariño. Víctor Ros, nació como secundario en una novela inédita, “Arcana Dei”, una especie de "Código da Vinci". En ella aparecía el personaje de un detective, que le gustó y decidió hacerle protagonista. Con él rinde un homenaje a Holmes, aunque en algunos aspectos son similares y en otros distintos. Ros es casado y formalito, hecho que le reprocha la escritora Cristina Fallarás. Hay mucha gente que le escribe emails diciéndole que les gusta. Su otro personaje, Julio Alsina, el protagonista de 1969 es totalmente diferente y para colmo de males se emborracha con Licor 43. Cree que los secundarios son muy importantes, le gusta la serie “Dexter” y a veces se interesa más por su hermana que por el protagonista. Piensa que las series son más cómodas de escribir y son perfectas para fidelizar lectores, que ya le preguntan por la cuarta de Víctor Ros. Le gusta alternar entre novelas individuales y series para descansar.

Gómez Cabezas dice que Abasolo le proporcionó el motivo perfecto para animarse a escribir, decía que “el escritor tiene muchas excusas, si te pillan con una prostituta siempre puedes decir que te estás documentando”. Su personaje es un aprendiz de periodista que se convierte en un detective accidental. Aunque no se lo había planteado al principio está abierto a una continuación, la gente le pregunta por ella, quiere saber más de sus personajes. Ahora está inmerso en la escritura de una trilogía sobre una saga familiar y quizás se lo plantee más adelante.

A Abasolo como lector le gustan las series, pero como autor crea nuevos personajes para contar nuevas historias. Huye del tópico del detective fracasado como persona, salvo en su última novela.

Paco les pregunta si temen que el personaje se coma a la trama. Mucha gente pregunta en su librería por Wallander, no por Mankell. Y se desconciertan con obras como “El chino”.

Domingo cree que son dos territorios diferentes. Es un forofo de Camilleri, busca encontrarse con Montalbano. Aunque no sea capaz de recordar la trama de cada libro sí sabe si en uno aparecía la sueca. Es lo mismo que perseguía leyendo a Asterix.

Jerónimo cree que al plantear un delito, no es necesario que sea un asesinato, sueles conocer el final. En otras novelas los finales no son buenos, no se cierran bien, en la policíaca estás obligado a resolver bien la trama y el final. Cree que el principio de “El chino” es sensacional pero luego decae.

Camarasa le pregunta a Tristante ¿por qué eligió el siglo XIX para contar las historias de Víctor Ros? ¿Quizás por Holmes? El autor responde que es una época que le interesa mucho: Holmes, Dumas, Wilkie Collins, eran maestros haciendo leer a masas medio analfabetas. Al escribir por entregas utilizaban recursos similares a los de las telenovelas actuales: en el próximo capítulo... Le interesa también el ritmo de vida, las tertulias de política, de toros. Domingo le pide que lleve a Ros al dentista en su próxima novela.

A continuación se abre el turno de preguntas del público.

Una chica, que pertenece a un grupo de asistentes que quieren ser escritores, les pregunta por el proceso de creación de una novela, quiere saber cuanto tiempo dedican al día a escribir.

José Javier Abasolo tiene otra profesión y escribe en sus ratos libres. Suele tardar un año y medio. Tardó 12 años en terminar su primera novela y lo hizo porque sus amigos estaban hartos de oírle hablar de ella. A veces le vienen ideas a la cabeza, se pone a escribirlas, se quedan en dos folios y mueren. Otras sin embargo van a más. A veces tiene un esquema, otras un final. Unas veces un secundario da mucho juego, otras desaparece. Cree que es muy importante corregir y que te lean otras personas.

José Ramón Gómez escribía a ratitos hasta que se puso en serio con su primer libro. Al terminar se pasó casi año y medio corrigiendo el original. Plinio, el personaje de García Pavón, aparece en su novela. Su mujer, que conoce el texto desde el principio, le reprocha cuando hace modificaciones, por ejemplo eliminando a algún personaje.

Domingo Villar cree que la literatura es un oficio para humildes. Hace falta tesón, humildad y valor. Pasa semanas tortuosas y tormentosas en que no le sale nada. En toda novela hay dos tramas, el crimen y su investigación, normalmente tiene claro el crimen pero no tanto los pasos que van a dar sus personajes para esclarecerlo. Fred Vargas le contó que piensa una historia, la escribe en tres semanas y luego se tira meses repasando. Paco Camarasa comenta que también la corrige su hermana. Domingo no es capaz de hacerlo así, no puede escribir el cuarto capítulo sin haber terminado el tercero. Da 20 vueltas a todo lo que escribe, crea y elimina. Menciona a Auster que al recibir el premio Príncipe de Asturias explicó que sus razones para escribir son más musicales que literarias. Cree que hay que cuidar mucho el lenguaje. Le gusta leer lo que ha escrito en voz alta a otras personas, para no leer lo que cree que pone. Cuando lee a Plinio, le parece que el lenguaje se ha quedado viejo.

Jerónimo Tristante cree que la inspiración te tiene que pillar trabajando. El trabaja como profesor y sólo puede escribir durante las vacaciones. Su método es parecido al de Vargas, es un “vomitador”. La trama criminal se le ocurre en cualquier momento, a veces en la consulta del médico. Luego llega el verano y escribe y escribe sin parar. Y luego revisa, revisa y revisa. Le gusta que sus amigos lean sus obras e iba dándole los folios escritos a su mujer hasta que ella se cansó de tener que esperar a que escribiera más. Se obsesiona con el lector, quiere que le entienda, por ello intenta evitar la jerga y el “estupendismo”. Hace varias cosas a la vez, se documenta para una nueva novela mientras redacta otra. Cree que es necesario leer mucha Historia. Para escribir sobre la División Azul, un tema sobre el que la derecha se desentendió casi desde el principio y la izquierda nunca se interesó, tuvo que documentarse en una editorial fascista que era la única que guardaba documentos de la época. Cree que todos sus personajes tienen algo de él.

Otra persona del público les pregunta por los autores que más les han influido.

Abasolo menciona a Raymond Chandler, Dashiell Hammett, Ross Macdonald, Andreu Martín, Julián Ibáñez y algunos otros que no escriben novela negra.

Gómez Cabezas, tras citar a García Pavón, dice ser un yonki de la novela negra, ha leído ciento y pico en un año. Cree que hay que leer mucho para escribir bien.

Villar es más de libros que de autores, le encanta “Cosecha roja” o “La llave de cristal” de Hammett pero no tanto “El agente de la Continental” o “El halcón maltés”. Menciona “El lápiz”, un relato de Chandler; “Huye rápido, vete lejos” de Vargas; “La niebla y la doncella” y “El lejano país de los estanques” de Lorenzo Silva; “La carretera” una novela desasosegante de Cormac Mccarthy o “No es país para viejos”; “El agente secreto” de Joseph Conrad, autor polaco que escribía en un inglés macarrónico. Paco González Ledesma, Juan Marsé, el Vázquez Montalbán de “Los mares del sur”. Devora a Montalbano, su editorial que le publica en gallego le manda los originales, también lo lee en italiano en Sellerio, aunque no entienda el idioma.

Tristante lee a Conan Doyle, Galdós, Dumas, Truman Capote en “A sangre fría”. Le gustó “La desaparición de Pató” de Camilleri porque se sale de lo conocido.

Alguien del público al que le gusta la novela histórica y la policíaca y como aparecen en ellas algunos lugares de las ciudades, les pregunta como documentan los espacios y si son reales.

José Ramón Gómez Cabezas dice que profundiza en las historias que le contaba su abuelo. La ciudad se vuelve un personaje más. Tras publicar su novela hay gente que se acerca a él para contarle más historias.

Domingo Villar tiene una relación de amor frustrado con su ciudad. No necesita ir, emocionalmente está allí, su personaje se toma las tazas por él. Cuando eran jóvenes conocían en verano a chicas que idealizaban durante el invierno, luego cuando volvían se daba cuenta que no eran exactamente como las recordaba. Lo mismo le ocurre con su ciudad. Carlos, el dueño de El Eligio le cuenta que llegan turistas ingleses preguntando por su personaje. Estuvo en Edimburgo con Rankin, en el bar favorito de Rebus y al autor le entregaban paquetes para su personaje.

José Javier Abasolo a veces tiene una idea y busca rincones donde desarrollarla y otras ve sitios y piensa que en ellos podría pasar algo. Introdujo en una de sus novelas una cervecera que sabía desaparecería en poco tiempo.

Otra persona les pregunta por la publicidad que hacen sus editoriales y si influye que escriban fuera de Madrid y Barcelona en la promoción de sus obras.

Algunos manifiestan sentirse frustrados. Durante bastante tiempo 7 libros de 2 autores (Larsson y Meyer) han estado entre los 10 más vendidos. La grieta entre grandes y medianos se ha agrandado. Los editores son prudentes, su paradoja consiste en intentar compaginar cultura y ventas. No hacen publicidad en televisión. La crisis ha provocado el cierre de muchos medios y la reducción de las plantillas de la sección de cultura. Creen que una editorial grande no garantiza la promoción, puedes ser cola de león o ni siquiera la cola.

Domingo no cree que el hecho de vivir en una ciudad o en otra sea determinante. Matilde Asensi vive en Alicante y es muy promocionada.

Jerónimo comenta que lo que consigue Reverte en un día en una rueda de prensa multitudinaria les cuesta a ellos meses. Conferencias en pequeñas ciudades, entrevistas a medios locales...

José Ramón que publica en una editorial pequeña, se ve como un vendedor, carga con ejemplares de sus libros de localidad en localidad y siente que su vida familiar se resiente.

Paco recuerda como la entrega del premio RBA de novela negra a Camilleri se vió ensombrecida en los medios por la muerte de Pavarotti.

Alguien del público dice que hay mucha gente que escribe, en talleres, en blogs, pero poca que lee.

Paco Camarasa comenta que se publican muchos suecos, su nivel medio es muy bueno y no es por generación espontánea sino porque en su juventud han sido grandes lectores de Wahlöö y Sjöwall y de Mankell. En su país hay una gran red de bibliotecas. Se escriben muchas primeras novelas, unas mejores que otras. Termina el acto agradeciendo a todos su presencia y a la Escuela Julián Besteiro el uso de sus instalaciones.

Las fotos no son muy buenas, me olvidé la cámara y tuve que tirarlas con el móvil.

Próximos actos de “Encuentros en negro 2010 en la Besteiro”

  • 9 de Junio 2010: Madrid-Barcelona ¿Hay una capital de la novela negra?
    Presenta y modera: Paco Camarasa (Director de la Librería Negra y Criminal - Barcelona)
    Intervienen los escritores: Juan Madrid; Jorge M. Reverte; Andreu Martín y Carlos Zanón
  • Fecha a confirmar: La mujer en la novela negra
  • 18 de Octubre de 2010: 7 años y 1 día sin Vázquez Montalbán.

Escuela Julián Besteiro-UGT
C/Azcona, 53 - Madrid
Metro: Diego de León, Parque de las Avenidas, Ventas

http://detectivesdelibro.blogspot.com/2010/06/otros-lugares-otros-sonidos-otras.html
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