Publicado por Paco Gómez Escribano
Una foto intercambiando firmas con Antonio Gomez Rufo

foto: Luis Buitrago
ENTREVISTA EN LA GANSTERERA
José Ramón Gómez Cabezas
Por: Sergio Vera Valencia /dicembre 2010 - foto © Zeki

José Ramón Gómez Cabezas (Ciudad Real, 1971), autor de Réquiem por la bailarina de una caja de música , presidente de la prestigiosa Asociación NOVELPOL ( Amigos de la Literatura Policial) y compañero de fechorías gangstereriles, acaba de dar, con éxito, un triple salto mortal, desde la crítica hacia la creación literaria, de la mano de la pequeña editorial toledana Ledoria. Estamos hablando de “Réquiem por la bailarina de una caja de música”, una subyugante novela de título ciertamente hipnótico, de las que se devoran ansiosamente de tres bocados, y que destila nostalgia disfrazada de costumbrismo, sirviéndose de la intriga para retratar fielmente la hermética sociedad de una pequeña ciudad de provincias, la Ciudad Real de los “felices años 20”, con sus usos, personajes y costumbres, sus injustas condenas populares, diferencias de clase , señoritos, criados y muertos de hambre. Y aprovechamos que José Ra ha tenido la amabilidad de desplazarse hasta la biblioteca pública de cuenca, y la tremenda desfachatez de encomendar al que suscribe que se encargue de la presentación, en calidad de coordinador del Club de Novela Negra “las Casas Ahorcadas”, para encañonarle grabadora en ristre, y hacerle el interrogatorio que a continuación presentamos.
Pese a ser tu primera obra, estamos ante un título escrito con verdadera maestría, con un uso ciertamente virtuoso del lenguaje, una trama poderosa que mantiene atrapado al lector hasta sus últimas páginas, y una recreación tan fiel y concienzuda de la época en que se ambienta, que bien podría pasar por novela histórica. Vamos, confiesa, ¿cómo se llama tu negro?
En realidad es un principiante que se llama Mario vargas Llosa... Fuera de bromas, muy agradecido por tus comentarios, mi primera novela ha sido un camino de algo mas de año y medio. Un homenaje a mi abuelo y los cien años que le contemplan. Cuando era pequeño me llevaba de paseo por Ciudad Real y nos contaba los nombres que tuvieron las calles, las historias y leyendas de los edificios que ya no existen, que la mayor parte de la gente de mi edad no conoce. La fundamentación histórica viene de aquí, el ritmo y la trama son producto del trabajo y mi fantasía.
Como compadre, no puedo evitar preguntarte , ¿qué te ha llevado a saltar la, para muchos, inexpugnable barrera que separa crítica y creación literaria?
Siempre me había atraído la escritura. Leer, he leído mucho, novela negra sobre todo. Buscando foros en internet de debate y recomendación de libros, entré en la lista de la Gangsterera. Un día el maestro Zeki solicitó colaboraciones en forma de reseñas y le mandé mi primera crítica, a partir de ahí se gestó probablemente esta primera novela, al ir sacando tiempo cada día para escribir un poquito mas.
la muerte de una joven, que esconde tras de sí una serie de detalles que a los ojos de Joaquín la convierten en esa bailarina de las cajas de música, preciosas cuando las abres y suena la melodía, pero que una vez las cierras quedan atrapadas dentro de la caja.
¿Y qué pretendías transmitir a los lectores con ese título tan poético y evocador, para nada común en una novela de nuestro género?
Es una metáfora. En la novela, se cuenta la historia de tres amigos, dos de ellos de origen bastante humilde y otro, Joaquín Córdoba, privilegiado hijo de un reconocido militar. Es este último el que tras despertar de una de sus crisis enfermizas, se da cuenta que todo a su alrededor ha cambiado, sus amigos se han metido en un buen lío y el, por ser quién es, ha quedado libre. Sus principios y valores le hacen investigar la muerte de una joven, que esconde tras de sí una serie de detalles que a los ojos de Joaquín la convierten en esa bailarina de las cajas de música, preciosas cuando las abres y suena la melodía, pero que una vez las cierras quedan atrapadas dentro de la caja.
Son numerosos los guiños metaliterarios que haces a Plinio, el jefe de la policía local de Tomelloso creado por el también manchego Francisco García Pavón, ¿hasta qué punto te ha influido su obra? ¿Qué otros autores lo han hecho?
Con toda probabilidad, casi cada uno de los libros y autores que he leído me han influido de una manera u otra. Eso Sí, es cierto que para mi, al ser manchego, uno de los escritores que me resultan mas admirables y sorprendentes es Francisco García Pavón. Las hermanas coloradas es una novela que aún a día de hoy no entiendo como pudo burlar la censura de la época. Mi pequeño homenaje es mencionar de una manera indirecta al principio y al final del libro a ese gran personaje que es Plinio.
En otro orden de cosas, el costumbrismo es parte fundamental de la novela, como prueba el epílogo de la obra. Tanto es así que me dejó el siguiente interrogante, ¿hasta qué punto son ficticios los personajes y acontecimientos descritos en la novela?
El contexto histórico de Ciudad Real en 1925, así como los nombres de las calles, los locales y algunos personajes son o mejor dicho fueron reales. Mi abuelo, que es uno de los personajes principales, también es completamente real, pero la trama que monto es totalmente ficticia.
¿Cómo hiciste para plasmar de una forma tan veraz, rigurosa y creíble tu ciudad, casi medio siglo antes de que vinieras al mundo?
Principalmente, las historias que el abuelo Ramón me contaba de pequeño, pero también mucha documentación de la época. En algunos momentos me encontraba con grandes obstáculos en forma de pequeños detalles, por ejemplo, a la hora de encender un cigarrillo ¿cómo lo harían en aquellos años? Bueno, también tuve que releer muchas novelas de la generación del 98 y autores de la época. Es un trabajo extra, pero que a mi juicio merece la pena.
Dejando esto a un lado, según tengo entendido, esta es la primera entrega de una serie que tendrá como factor común su localización, tu ciudad natal. ¿Para cuándo la segunda? ¿Estará también protagonizada por Joaquín, o vas a crear tu propio universo autoral, haciendo que distintos personajes entren y salgan de tus escritos?
De momento, estoy intentando terminar una segunda novela, ambientada en los años 50. La idea era escribir una trilogía (como a Larsson le fue tan bien...)la primera novela ambientada en los felices años 20, protagonizada por el abuelo, esta segunda en los años 50, como homenaje a la época de mis padres, y si puedo completar la idea, una tercera en la época actual. Nada mas publicar Réquiem, la demanda de muchos lectores ha sido sobre la evolución de Joaquín y compañía, con lo que la idea de escribir una segunda entrega, cada vez la veo mas cercana.
Una vez llegados a este punto, y como ya es costumbre, voy a ponerte entre la espada y la pared, a base de preguntas cortas y directas, contundentes y sin escapatoria, ni vuelta de hoja.
¿Escritor o crítico?
Escritor, lo recomiendo.
¿García Pavón o Conan Doyle?
García Pavón primero y luego Doyle.
¿Gijón o Ciudad Real?
Vaya preguntita...Digamos que Ciudad Real es dónde nací y como en una relación de amistad cuanto mas la he ido conociendo mas la he ido queriendo, con todas sus virtudes y defectos. Gijón es una de mis ciudades favoritas, no sólo por la Semana Negra, también por los amigos que tengo allí, el clima, la amabilidad de la gente, sus paisajes, la gastronomía, estoy en plena fase de enamoramiento y aún hoy no he llegado a conocer sus defectos. Así que me quedo con las dos.
La Bailarina en un artículo imprescindible sobre la novela negra en Castilla La Mancha

Toledo Novela negra en el corazón de la Mancha De Plinio a Martín Aldana, el género negro en Castilla-La Mancha goza de más calidad que cantidad, por lo que los autores del reportaje instan a los jóvenes escritores de la tierra a bucear en este interesante subgénero narrativo que tanto engancha al lector. La presencia del mal es siempre garantía de éxito por rafael gonzález casero y santiago sastre
Obviamente la novela negra pertenece al género narrativo, pero lo que no resulta fácil es definir lo que es el subgénero de la novela negra. Una reflexión interesante al hilo de esta definición es la que sostiene el escritor asturiano Paco Ignacio Taibo II: «Una novela negra es aquella que tiene en su corazón un hecho criminal y que genera una investigación. Lo que ocurre es que una buena novela negra investiga algo más que quién mató o quién cometió el delito, investiga a la sociedad en la que los hechos se producen. Empieza contando un crimen y termina contando cómo es esa sociedad». Fotograma de la popular serie «Plinio», jefe de la Policía Municipal de Tomelloso Lorenzo Silva Escena de la película «El alquimista impaciente» basada en la novela homónima de Lorenzo Silva Fotograma de la serie «Petra Delicado», novela homónima de la almanseña Alicia Giménez Bartlett José Ramón Gómez, autor de la novela «Réquiem por la bailarina de una caja de música».
De todas formas pensamos que la discusión sobre las etiquetas (novela de misterio, detectivesca, de suspense, negra-criminal…) es un poco estéril y que quizá sea suficiente afirmar que lo habitual es que en este tipo de novelas haya una ruptura de una situación de normalidad (con un asesinato o una desaparición) y que alguien se encargue de conocer la verdad o de hacer justicia o de resolver el caso (el detective privado o el comisario). Otro elemento destacable es que las novelas negras suelen ser un reflejo directo o una especie de termómetro moral de la sociedad en la que vivimos. No se trata de hablar de mundos idílicos ni imaginarios sino de la presencia del mal que, pese a la teoría del buen salvaje de Rousseau, está presente allí donde se encuentra el ser humano (ya viva en un pueblo perdido en la montaña o en una gran ciudad). Se puede acentuar más o menos el darwinismo de la realidad social o emplear el lenguaje de forma más o menos descarnada. Quizá según estén presentes esos rasgos o no las novelas puedan ser más negras o más tirando hacia el gris. Vivimos un momento de apogeo de este subgénero literario. Uno de los libros más vendidos este verano ha sido la novela «Crimen en directo», de la escritora sueca Camila Lackberg. Desde un punto de vista literario, se acomodan al clásico esquema narrativo de planteamiento, nudo y desenlace. Pensamos que el éxito de la novela negra tiene mucho que ver con el argumento, en concreto con la disposición in crescendo de una historia que pretende atrapar al lector no con subordinadas rimbombantes sino con una trama bien urdida.
En Castilla-La Mancha En Castilla-La Mancha ha habido y hay muchos cultivadores del género narrativo (y muy buenos) pero no tantos del tipo de novela al que se alude con el color negro. Sin duda Francisco García Pavón, nacido en 1919 y fallecido en 1989, sigue siendo el rey, el «number one». Es uno de los exponentes más significativos con las aventuras del jefe de la policía municipal de Tomelloso Manuel González, alias Plinio, ayudado con su Dr. Watson particular: el veterinario don Lotario. Acaso representa un intento serio y divertido de hacer una novela negra o policíaca de corte manchego, no exenta de crítica social, ambientada en el terruño y reflejando el ambiente sociopolítico de los años de la postguerra. Sus novelas, en las que desempeña un papel fundamental la contraposición entre la vida rural y la urbana, son divertidísimas. Como es sabido, se hizo una serie televisiva, protagonizada por Antonio Casal, con sus aventuras. En nuestra opinión su obra debería ser más conocida. Ediciones Soubriet editó, gracias a la Diputación de Ciudad Real y al Ayuntamiento de Tomelloso, las obras completas de García Pavón en 1996, pero esta edición ya está agotada. Salvo algunos libros menores no se han vuelto a editar sus narraciones protagonizadas por Plinio más exitosas (como por ejemplo «El reinado de Witiza», «El rapto de las sabinas» y «Las hermanas coloradas»). ¿Por qué? No lo sabemos. Quizá sea por problemas relacionados con los derechos de autor. Desde luego que este silencio es muy negativo para el autor y puede terminar por ser desconocido entre las generaciones más jóvenes. También de Ciudad Real es el escritor José Ramón Gómez, que ha publicado su primera obra en este género, titulada «Réquiem por la bailarina de una caja de música», ambientada en la Ciudad Real de 1925, época en la que la pobreza se daba la mano con la alta burguesía. En el marco del asesinato de una chica, el autor destaca que lo que convierte a alguien en sospechoso es su condición de macho alfa; es decir, el típico macho hispánico que en determinados ambientes de provincias tiene la pinta de tomarse la justicia por su mano. Del pueblo albaceteño de Almansa es Alicia Giménez Bartlett, aunque vive desde 1975 en Barcelona. En su producción literaria destacan las novelas protagonizadas por la inspectora Petra Delicado y su ayudante el subinspector Fermín Garzón, que empezaron su andadura en 1996 con la novela «Ritos de muerte» y cuya última entrega es «El silencio de los claustros». En este caso la inspectora se enfrenta al asesinato de un monje y a la desaparición de la momia de un beato en un convento de monjas. Sus novelas nos permiten analizar la realidad de la novela negra desde el punto de vista femenino. Abundan en su obra reflexiones sobre el amor y la soledad (por ejemplo es paradigmático el caso de su libro «Nido vacío»). Petra es una mujer dura (de ahí el significado de su nombre), un poco asocial a la que no le gustan los convencionalismos sociales y que, después de dos divorcios, se casa con un señor que tiene tres hijos de un matrimonio anterior. También hicieron con estos personajes una serie de televisión protagonizada por Ana Belén y Santiago Segura (éste en un papel poco creíble, por cierto).
En Toledo destaca el santanderino afincado desde hace muchos años en el pueblo de Argés, Julián Ibáñez. Este autor ya destacó con una novela titulada «La triple dama», que vio la luz en 1980 y que él aupó a la primera línea de la literatura del género negro. En sus novelas hay mucha acción, un buen manejo del ambiente de los coches (aunque el autor no tiene carnet de conducir) y de los bares y clubes de carretera. Sus últimos libros han aparecido avalados por algún premio. Entre sus últimos títulos podemos mencionar la excelente «La miel y el cuchillo», «El baile ha terminado» y la recientísima «Giley», ambientada en la zona de Puertollano, que quedo finalista del premio RBA de Novela Negra (que con sus 125.000 euros de premio es el mejor dotado de su género en el mundo) que ganó en el 2008 Andrea Camilleri con «La muerte de Amalia Sacerdote». Julián Ibáñez ha destacado también en el terreno de la novela juvenil con títulos como «Crimen supertranquilo», «Los gorilas no bromean con la corbata», «El beso del Samurai» y «Me gusta ayudar a las pelirrojas». Sus novelas tienen un ritmo vertiginoso y destacan sobre todo por la presencia de la acción, que pone a los personajes en el filo de la navaja. Dentro de genero narrativo es relevante reseñar el Premio de Novela Negra que fue instaurado por la diputación de Albacete. Los ganadores y finalistas de este premio fueron publicando sus novelas en la colección «Letra Negra» dirigida por Antonio Belmonte. En esta colección, que comenzó su andadura en 1996, han publicado autores como Miguel Ángel Carcelén (suyo es el primer título de esta colección: «¿Oiste al mirlo silbar mi nombre?»), Juan Carlos Palma y Juan García Ródenas. En este ámbito sería conveniente destacar el Club de Novela Negra «Taiga», que se reúne en la librería del mismo nombre en Toledo ¡desde hace más de cinco años! Prácticamente la inauguración de esta librería coincide con la creación de este club de lectura. Allí han acudido a presentar sus libros autores de la talla de Lorenzo Silva (que presentó «La dama en el espejo»), Andreu Martín («El blues del detective inmortal») y Juan Madrid («Pájaro en mano», en la que no aparece su conocido detective Toni Romano), además del cuasitoledano Julián Ibáñez (que presentó «El baile ha terminado», un caso en el que toman protagonismo las relaciones entre la Guardia Civil, la Policía Nacional y la Ertzaintza a la hora de la lucha antiterrorista).
Dentro de poco verá la luz, en Ediciones Trébedes, la novela «Mazapán amargo» de Joaquín García Garijo y Santiago Sastre gracias a una beca de la Consejería de Educación y Cultura de Castilla-La Mancha. Esta novela pretende ser el nacimiento de Martín Aldana, un inspector que ha sido destinado a la Comisaría de Policía de Toledo, y que en su primer caso debe resolver el asesinato de un vigilante del Museo de Santa Cruz cuyo cadáver aparece en una zona del Valle. Una conclusión que se debe extraer sobre el género negro en Castilla-La Mancha es que no ha sido un estilo narrativo muy cultivado. Sería bueno que nuestros escritores, y especialmente los jóvenes, dejaran de hacer el sueco y comenzasen a trabajar mucho más este género. En cualquier rincón de la Mancha hay un Dr.Jeckyll dispuesto a convertirse en un Mr.Hyde. Y la búsqueda de la verdad y la necesidad de hacer justicia salpican a todo hijo de vecino.
LA BAILARINA EN CUENCA
sábado 27 de noviembre de 2010Veintitantos negritos, y una bailarina de lo más solicitada:
Eran las 6, la hora de la presentación, y me temía lo peor, que, como en la novela de Agatha Christie que después comentamos, al final, no quedara ninguno, salvo José Ra, mi familia y el que teclea.
Cinco minutos después, empiezan a llegar los primeros incondicionales, con la ya legendaria Cris Marple a la cabeza, mi buen amigo Miguel Romero (que por cierto estuvo soberbio), Guillermo (que ejerció de Cameraman)…y así, poco a poco, el “Volado” fue llenándose de negritos…y el acto fue sobre ruedas.
José Ra estuvo grandioso. Simpático, ocurrente, emotivo, en definitiva, inspirado. Si se descuida tiene que dedicar hasta las novelas de la Reina del Crimen. Se quedó a cero, lo vendió todo, y aún quedaron tres o cuatro con ganas de más, de modo que, amén de a regresar para la feria del libro de Castilla la Mancha, se ha comprometido a mandarme los ejemplares que faltaban. Esta bailarina…está la mar de solicitada, ¡ni que se dedicara a hacer piruetas en una barra americana!
Y la tertulia que siguió…fue absolutamente antológica. Pusimos a la tía Agatha a caer de un burro, le sacamos más faltas que un tribunal de la Santa Inquisición, y, de paso, nos echamos unas cuantas risas a costa de sus estereotipados personajes ¡no se le puede pedir más a una novelita de doscientas páginas diminutas!
En resumen, fue una prueba fehaciente de que esto marcha, de que la gente responde, y el club de novela negra ha resultado todo un éxito de crítica (total, como la hago yo) y público.
Me pregunto cómo reaccionarán, cuando sean invitados por el club a pasar un idílico fin de semana en una lujosa mansión victoriana sita en una isla cerca de Devon. Y cuantos quedarán para la próxima…
Publicado por Las Casas Ahorcadas en 11:09 Enviar por correo electrónico Escribe un blog Compartir con Twitter Compartir con Facebook Compartir con Google Buzz
Etiquetas: Cuervos en la ciudad del crímen
Eran las 6, la hora de la presentación, y me temía lo peor, que, como en la novela de Agatha Christie que después comentamos, al final, no quedara ninguno, salvo José Ra, mi familia y el que teclea.
Cinco minutos después, empiezan a llegar los primeros incondicionales, con la ya legendaria Cris Marple a la cabeza, mi buen amigo Miguel Romero (que por cierto estuvo soberbio), Guillermo (que ejerció de Cameraman)…y así, poco a poco, el “Volado” fue llenándose de negritos…y el acto fue sobre ruedas.
José Ra estuvo grandioso. Simpático, ocurrente, emotivo, en definitiva, inspirado. Si se descuida tiene que dedicar hasta las novelas de la Reina del Crimen. Se quedó a cero, lo vendió todo, y aún quedaron tres o cuatro con ganas de más, de modo que, amén de a regresar para la feria del libro de Castilla la Mancha, se ha comprometido a mandarme los ejemplares que faltaban. Esta bailarina…está la mar de solicitada, ¡ni que se dedicara a hacer piruetas en una barra americana!
Y la tertulia que siguió…fue absolutamente antológica. Pusimos a la tía Agatha a caer de un burro, le sacamos más faltas que un tribunal de la Santa Inquisición, y, de paso, nos echamos unas cuantas risas a costa de sus estereotipados personajes ¡no se le puede pedir más a una novelita de doscientas páginas diminutas!
En resumen, fue una prueba fehaciente de que esto marcha, de que la gente responde, y el club de novela negra ha resultado todo un éxito de crítica (total, como la hago yo) y público.
Me pregunto cómo reaccionarán, cuando sean invitados por el club a pasar un idílico fin de semana en una lujosa mansión victoriana sita en una isla cerca de Devon. Y cuantos quedarán para la próxima…
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LA IMPRENTA ENCANTADA
Percival Burrhus Cromwell Worthingtonshire-Pym III de Aquí, de Belmez
Como habrán leído en páginas anteriores (y si no lo han hecho: hay que leer, hay que leer… ), un grupo de novelistas tuvo a bien reunirse en Peñarroya-Pueblonuevo para deleitar a los concurrentes con sus experiencias. Si el número anterior les invitábamos a una colación envenenada, el menú que proponían esos autores se componía de suculenta novela negra. Procedamos, pues, a catar algún plato de la carta. Réquiem por la bailarina de una caja de música José Ramón Gómez Cabezas (Ciudad Real, 1971) Este joven manchego (de pie tras la pantalla, en la fotografía del artículo aludido), licenciado en psicología, cuya remarcable actividad profesional consiste en la atención a niños con TDAH, encuentra tiempo para la participación en diversas publicaciones del género negro, lo que le ha conducido a la presidencia de Novelpol (Asociación de Amigos de la Literatura Policial). Réquiem por la bailarina de una caja de música (Editorial Ledoria, 2009) tiene por escenario la pequeña población que era Ciudad Real en el 1925 de Primo de Rivera, y se abre con el macabro hallazgo nocturno de un cadáver por parte de un guardagujas. La mañana siguiente a los hechos, el gacetillero Joaquín Córdoba Martín de la Vega despierta de uno de sus frecuentes desmayos, para encontrar que esa noche se ha producido el asesinato de una joven y Ramón, uno de sus lugartenientes, amigo inseparable, está detenido como sospechoso. La aventura de la noche anterior, eso puede recordar, era vengar, junto con Ramón y Valentín —el tercer amigo, que se halla fugado— la paliza propinada a una mujer. Nos hallamos, pues, ante un whodunnit, un “¿quién lo hizo?”, pues Joaquín se aprestará a iniciar su propia investigación, recapitulando los acontecimientos que le han llevado hasta esa mañana. Conoceremos al resto de los dramatis personae: el tío Domingo, Ernesto, un primo lechuguino que le presenta a la víctima, la joven Lucienne Olivier (talentosa al piano, quien, “sin la mirada triste” de una muñeca de caja de música, prende al protagonista), el primo Alfonso, orondo seminarista, o el gordo Balboa, que al agredir a la prostituta Fátima provoca las iras de los tres amigos (antes de que la “marea blanca total” se lleve por delante a Joaquín). Y también, un curioso policía llegado de Tomelloso que aparece aquí y allá, con el que Gómez Cabezas no puede ni quiere evitar rendir homenaje al Plinio de Francisco García Pavón. Encontraremos que existe otro cadáver no reclamado de un arrollado por el tren la misma noche, que la bailarina (a quien violaron y aplastaron la cabeza) tuvo una vida más trágica de lo supuesto, y, tras la apertura de una caja de cigarros que pone en marcha cierto mecanismo en la cabeza de Joaquín y la extraña confesión del primo Alberto, el desenlace devendrá con un giro totalmente inesperado. Dotada de un armazón argumental endiablado e implacable, el autor nos conduce con mano firme, a través de una perfectamente recreada pequeña ciudad de provincias en entreguerras habitada por personajes bien definidos en la que en su momento hervirán las más poderosas pasiones humanas, para bien o para mal, de sorpresa en sorpresa hasta la traca final, en la que, naturalmente, estará presente el policía de Tomelloso… Ello, además, sin ahorrarnos diversas vicisitudes históricas, como la voladura del Maine, Paulino Uzcudun, la campaña de África, “el Pernales” o la Escuela de Nancy. Y lo hace con un estilo en el que las precisas descripciones están salpicadas por giros realmente sugerentes (“Al contemplar su sonrisa me sentí un poco menos feo, un poco menos necio. En resumen, un poco menos yo”. “Su marcha con las manos a la espalda revelaba prácticas de cura viejo…”.). Hasta me ha parecido entrever un Whistler, aunque tal vez haya sido mi imaginación. No está mal para una novelita del tamaño proporcional de Ciudad Real que se lee de un tirón, así que, por favor, acomódense en su sillón y disfruten descubriendo quién lo hizo.
Nueva reseña sobre Requiem
En la página 44 de la revista SIZIGIA, una magnífica reseña sobre La bailarina de una caja de música.
http://www.uco.es/organiza/centros/EUPBelmez/boletin/SIZIGIA.pdf
AUTORES VASCOS EN LA SEMANA NEGRA
Antes de que comenzase la semana negra una de las primeras noticias que pude leer de Paco Ignacio Taibo, era la que hablaba sobre la ausencia de autores nórdicos en esta edición, por eso una de las primeras cosas que hice en la presentación de Jon Arretxe fue desmentir al gran jefe semanero “Para un tipo de la Mancha, la literatura de escritores vascos como Arretxe y Abasolo es pura literatura nórdica y de mas calidad que la mayoría de libros que con ese apellido han invadido nuestras estanterías en muchos casos cerrando posibles puertas a autores patrios” Bromas aparte, de los dos autores que me habían pedido que presentara en la Semana Negra de Gijón de este año, Jon Arretxe, era para mi un desconocido. Por lo que me habían comentado, la editorial Erein (y la de Abasolo) acababa de publicar un par de novelas suyas, en castellano, dentro de una nueva colección negra: Cosecha roja. Aunque bien es cierto que cuando empecé a rastrear su nombre en la red me vi sorprendido por la curiosa y larga trayectoria de este vizcaíno “Comencé publicando literatura de viajes, para continuar con novela negra de humor y mas tarde pasarme a la novela negra pura y dura” es cierto que “ no se anda con chiquitas en las escenas de acción” comento durante la presentación :“ Son novelas (Shahmarán y La calle de los ángeles) que yo no regalaría a mi madre, pero sí a un amigo que le guste la buena literatura negra”, Jon lo corrobora. Algo debe calar en nuestro público puesto que al final se acercan un par de señoras preguntándole al autor si se las deben comprar o no. Aún tiene una novela sin traducir al castellano: Morto Vivace, pero probablemente no sea el próximo proyecto de Arretxe. “Ando por ahí con otras cosillas sobre género negro también” … y viajes por supuesto, su otra gran pasión que intenta unir en sus escritos. Lisboa, Munich, Estambul son referentes en sus dos publicaciones recientes “como españoles por el mundo pero en novela negra” le comento al público y Jon pasa a describir como viaja y toma notas continuas para elaborar los escenarios y las tramas. Si duda unas novelas mas que interesantes y un autor tan prometedor como polifacético puesto que el Sábado se ofrece para cantarnos (otra de sus aficiones secretas) “Txoriak txori” la canción de Mikel Laboa, que inspira el título de la última publicación de José Javier Abasolo, el autor vasco más prolífero de novela negra. El libro probablemente más completo y redondo de Javi, y así se lo hago saber en la presentación. Con humildad contesta: “uno cuando termina un libro siempre piensa que se puede mejorar, pero si… puede que sea de los que más satisfecho me han dejado”. Pederastia, infidelidades, asesinos a sueldo, desprecio por doquier, retratos de la sociedad bilbaína actual, son algunos de los pilares de “Pájaros sin alas” que tiene como protagonista a un prototipo de investigador del que hasta ahora habíamos visto huir a José Javier “Es una de las pocas novelas en la que primero construí al personaje y luego la trama, me apetecía hacer algo así” ¿Y tendrá continuación? Le pregunto extrañado puesto que hasta ahora ninguno de sus libros ha tenido continuación “¿por qué no?” responde. La presentación es amena, divertida por momentos, prueba del buen trabajo de Abasolo es que se acercan hasta la carpa A QUEMARROPA, donde se desarrolla la charla, autores reconocidos como Julián Ibáñez, Guillermo Orsí a pesar de que la competencia en la carpa principal es importante: a la misma hora Juan Madrid junto a Paco Ignacio Taibo charlan animadamente. Es lo maravilloso de la Semana Negra, cada autor tiene un protagonismo único y particular donde se conocen autores que merecen la pena en un marco incomparable como dicen por ahí y de verdad que estos dos escritores merecen mucho la pena “Compren sus libros y por favor no los presten”.
Publicado en www.lagangsterera.com
Presentación de Jon Arretxe en Semana Negra

Aqui os dejo el magnífico enlace de La gangsterera, el imprescindible Zeki ha hecho un magnífico trabajo como siempre. Prometo reseña-entrevista dentro de poco.
Tertulia y mesa redonda en Semana Negra

viernes 16 de julio de 2010 La obligación del escritor de transformar del mundo, ¿sueño o realidad? Las tertulias siguen con intención de dibujar el oficio de escritor
Viernes 16 de julio de 2010. Semana Negra. Playa del Arbeyal. La Calzada. Gijón
Despertó el día lloviznando, uno de esos en que tienes que abrir el paraguas, de un cielo gris que se echa de menos en la distancia. No suele haber cinco días seguidos en Asturias sin unas gotas que la reverdezcan, es su clima y la verdad es que me resulta una delicia. Nada cambia los ritmos ni los hábitos, varía el paisaje que se abre de paraguas multicolores, de impermeables y chubasqueros, de charlas meteorológicas entre dos vecinos. A la hora que el recinto de la Semana Negra de Gijón se despereza, a eso de las cinco de la tarde ya no quedan restos, tampoco fue para tanto. La tertulia de esta tarde reune a Rogelio Guedea, Willy Uribe, Jon Arretxe, José Ramón Gómez Cabezas, Enrique Rubio, Carlos Zanón, Juan Ramón Biedma, Guillermo Orsi, Raúl Argemí, Gregorio Casamayor, Elsa Plaza, Sanjuana Martínez y Paco Taibo para hablar sobre Novela negra de la realidad a la moda a la búsqueda. Como dice Biedma le preocupa que el género está ya asumido por la sociedad, lo que ha mermado su capacidad de transgresión y denuncia. Los medios de comunicación han integrado el mensaje y se acabó el escándalo. ¿Qué vamos a seguir denunciando? Literatura frente a realidad a la hora de elegir los temas que tratamos. No debemos pintar escenas más truculentas que la propia realidad, pero el escritor debe de ir un punto más allá que el periodista, no puede contentarse con el simple hecho de la condena, necesita adentrarse en lo que denuncia para desentrañarlo. Argemí piensa que cuando escribimos un libro no estamos modificando la realidad, para eso hay que hacer una revolución o tomar el poder. No somos distintos a nuestra realidad, así que aquí es evidente el descafeinamiento y que ya no se llega a la profundidad, se denuncia lo que conocemos todos. Hay otro plano del compromiso de la persona, que transciende al escritor. Su apuesta sigue clara, siempre va a haber grupos de inadaptados que van a tener un concepto de rebelión antes esa realidad. Guillermo Orsi, Raúl Argemí y Gregorio CasamayorTodos comparten en ese tema de la superficialidad en la nueva literatura, de la falta de interés o capacidad por adentrarse en la profundidad de las cuestiones para denunciar con todas las evidencias. Si la nueva novela negra que viene de los países nórdicos nos interesa es porque describe las fisuras de la sociedad europea acomodada. ¿Qué es lo siguiente a contar, lo que queda pendiente? Hay que entrar en las cabezas de los financieros, en los mundos que no se han tocado, para narrar nuevos caminos por contar. Se puede explorar los demonios propios porque estos enlazan con la realidad de nuestra sociedad y verbalizar lo más execrable que lo social nos deja. Echar raíces profundas en las pequeñas historias y conflictos. Mutar hacia lo psicológico, indagando y pinchando las creencias establecidas de la gente. Simplemente proponer un punto de reflexión al lector. Influir en la realidad es otra de las intenciones del escritor de género. Dickens influyó en su época, pero ahora denunciar toda la corrupción no sirve de mucho. Tender a lo cotidiano, a dibujar emociones que enseñen nuevos puntos de vista. La ficción tiene difícil superar la realidad, se compite con los noticieros, con sus imágenes, así que el poder del escritor de cambiar el mundo hay que tomárselo con cierto escepticismo. ¿Cuántas veces leer algo te ha hecho pensar y cambiar las formas de hacer las cosas? Escribir es una dinamo para el lector que tiene efectos multiplicadores porque es subersiva: abro un libro y soy otro. La literatura construye arquetipos, luego descubres que quieres ser como ellos. Escribes y los efectos son insospechados Guillermo Orsi explica que como ciudadano quiere vivir en una sociedad más justa, por eso le preocupan esos financieros tan educados que están tomando decisiones que nos comprometen a todos, ese es el misterio que le gustaría desentrañar. Hoy se me queda grabado la voz de Gregorio Casamayor diciendo que «como ciudadanos tenemos una responsabilidad y como escritores otra, la de escribir historias que hagan pensar al lector».
Publicado por Javi Álvarez a las 19:39
http://islainexistente.javialvarez.es/2010/07/la-obligacion-del-escritor-de.html




